sábado, 7 de julio de 2012

Lo-li-ta.

"Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.
Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.
¿Tuvo Lolita una precursora? Naturalmente que la tuvo. En realidad, Lolita no hubiera podido existir para mí si un verano no hubiese amado a otra niña iniciática. En un principado junto al mar. ¿Cuándo? Tantos años antes de que naciera Lolita como tenía yo ese verano. Siempre puede uno contar con un asesino para una prosa fantástica. Señoras y señores del jurado, la prueba número uno es lo que los serafines, los errados, simples y noblemente alados serafines envidiaron. Mirad esta maraña de espinas."

-Vladimir Nabokov

martes, 21 de febrero de 2012

Compartir es vivir.

    Recientemente he oído hablar mucho respecto al tema de los derechos de autor en Internet, sobre si el tráfico de información (libros, películas, música) del que muchos formamos parte debería desaparecer porque atenta contra la propiedad intelectual de los autores de las obras. Sólo he oído mencionar a media voz la cuestión monetaria y, desde luego, no ha sido por parte de los artistas, sino de los intermediarios; editoriales, discográficas y demás entidades que hacen el agosto a costa de los consumidores como yo (porque, seamos sinceros, no son los creadores de las obras quienes se llevan la mayor parte del dinero) se quejan porque la gente de a pie se ha pasado a las descargas de Internet en vez de continuar comprando los libros, discos y películas que ellos nos ofrecen, que, por cierto, sólo son aquéllos que responden a sus criterios de masas.
    Yo soy estudiante, tengo una economía moderada y unas necesidades intelectuales. Dejando a un lado los materiales que necesito para estudiar, y que son de todo menos baratos, cuando tengo tiempo libre me gusta ver una película, escuchar música o leer un libro. Si tuviese que costearme estos sencillos placeres de acuerdo a los precios que marcan las industrias, tendría que dejar de estudiar y ponerme a trabajar a tiempo completo; dado que el Ministerio de Educación no da becas para este tipo de cosas y que no me parece justo que tenga que decidir entre mi formación académica y el cultivo independiente de mi mente, elijo, como tantos otros, la sencilla salida del tráfico pirata. Desde luego, no ignoro que detrás de lo que veo, leo o escucho hay mucho trabajo, pero considero que las cifras que mucha gente cobra por ese trabajo son desproporcionadas y recuerdo que los que tenemos ocupaciones peor remuneradas no estamos para derrochar. En este aspecto, el mundo está mal proporcionado. No pido que El arte por el arte gobierne nuestros días, porque sé que hay gente que vive de lo que hace, pero actualmente a cualquiera le resulta más barato comprar una botella de vodka peleón que un cedé de los Beatles, una entrada de cine o La sombra del viento, y eso me hace pensar que nuestras prioridades están mal estructuradas. ¿Hacia qué clase de sociedad nos movemos?
    Internet es un portal muy amplio con cabida para todo, es imposible controlar cada bit de información que se mueve. Cuanto más se facilitan las comunicaciones, más crece el riesgo de perder la identidad, tanto de las personas como del trabajo. Sería más sencillo si, en vez de intentar cortar este caudal de información, aprendiésemos a utilizarlo con algo de integridad y respeto por lo ajeno, pero sin olvidarnos de que todo lo que hacemos contribuye a la sociedad. Si eres autor y muestras lo que haces, tienes derecho sobre tu obra, pero no puedes olvidar que la pones a disposición del mundo. Ya lo dice Movistar: compartida, la vida es más.

Cold Hard Bitch

jueves, 1 de diciembre de 2011

El Erasmus, ese gran desconocido.

            Señoras, señores, llega el momento en la vida de todo universitario que se precie: la odisea de solicitar un Erasmus.
            En los tiempos que vivimos en nuestra fantástica Universidad de Oviedo, lo malo se acentúa: ya no sólo dependemos de una beca escasa y una administración de dudosa eficacia, sino también de la suerte, porque bolonios y licenciados hemos llegado a nuestro punto de coincidencia y todos queremos plaza para el mismo curso.
           Cualquiera que lo vea desde fuera pensará "Bueno, mejor, así se lo curran". ¡Una mierda, señores, una mierda! La obligación de la administración de la Universidad sería ampliar el número de plazas y convenios para que no tuviese que haber leches por los destinos, pero en vez de eso... "La crisis nos obliga a disminuir la cuantía de las becas". Pues nada, muy bien, luego nos quejamos de que no hay iniciativa entre los estudiantes. ¡No, puñeta, lo que no hay es dinero!

          Uno tiene que pagarse el techo, la comida, los materiales de estudio, el transporte y otros gastos que puedan surgir (y ya no hablo de que termines en el calabozo por una noche loca, sino de necesitar unas botas que resistan la nieve porque no has podido cargar con las tuyas desde aquí -exceso de equipaje-), y tiene que hacerlo todo, según la Universidad, con 200 euros al mes, porque la beca no da para más. Si no tienes algún recurso extra o unos padres con posibles, hasta luego experiencia en el extranjero.
          Las plazas... ¿qué podemos decir de ellas? Distintas carreras de letras, que somos los que más salimos, vamos a tener que pegarnos por ellas si queremos algún destino popular. Me pregunto cuántas plazas habrá en países de habla inglesa respecto al número de alumnos de Licenciatura y Grado que estudien lengua inglesa.
          Por otro lado disponemos de una serie de profesores contacto con las universidades extranjeras que ahora mismo están de baja y no pueden atendernos, de una lista de destinos que no saldrá hasta enero, así que buena suerte con tu prueba de idioma y reza por que no hayan eliminado tu destino cuando llegue el momento, y una carencia de información que han pretendido soliviantar con una reunión de asistencia recomendable fechada, por supuesto, dentro del horario de clases (no vaya a ser que los responsables trabajen más de la cuenta, por favor).
          Por todo esto y algunas cosas más, quiero pedir, en mi primer especial Erasmus, un aplauso para la Universidad de Oviedo. Me río yo del Campus de Excelencia donde los alumnos no sabremos adónde ir hasta que estemos allí y donde la calefacción funciona según quién le esté dando a la manivela ese día.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Pasión

Pasión. Está dentro de todos nosotros. Durmiendo, esperando, y aún sin desearlo, sin pedirlo, se desata, abre sus fauces, y aúlla. Nos habla, nos guía. La pasión nos gobierna a todos, y nosotros obedecemos ¿Qué remedio nos queda? La pasión es la fuente de nuestros mejores momentos, la alegría de vivir, la claridad del odio y el éxtasis del dolor. A veces duele más de lo que podemos soportar. Si pudiéramos vivir sin pasión tal vez encontraríamos algo de paz. Pero estaríamos vacíos. Habitaciones vacías, destartaladas y húmedas. Sin pasión estaríamos realmente muertos.

(BtVS, 2x17)

domingo, 20 de noviembre de 2011

domingo, 6 de noviembre de 2011

Carta a Jennifer, por Lucía Etxebarría

Me dices que estás harta de corrupción, de cargos a dedo, de sueldos vitalicios, de que todos los trabajos que te ofrecen te exijan ocho horas o más de esfuerzo diario a cambio de 420 euros...
Me dices que el 19-N te irás de marcha con tu novio, como cada sábado, y que cuando te levantes con resaca, como cada domingo, pasas millas de ir a hacer el canelo a ningún colegio electoral. A tu novio, el moderno y enrollao, se la pela votar, y tú no vas a ser menos.
Querida: el Parlamento tiene 350 escaños. Ninguno se queda vacío, nunca. Si te abstienes, tu no voto no cuenta en el sistema electoral, ni para mal ni para bien. Tu no voto va al partido más votado, y punto. (Si votas nulo, por cierto, el efecto es el mismo). Vuestra actitud no es ninguna manifestación de rebeldía contra el sistema. Muy al contrario, supone la postura más pro sistema que hay. Sois un par de burgueses y ni siquiera os habíais enterado. Muy fuerte lo vuestro.
Piensa en las pasadas elecciones catalanas: la ganadora absoluta fue la abstención: 48%. Casi la mitad de los catalanes no votaron. Es decir, CiU no se llevó el 30% de los votos de los catalanes. En realidad, sólo le han votado el 15% de los catalanes. Pero sí se ha llevado el 30% de los escaños. CiU está gobernando a los catalanes pese a que el 85% de los catalanes en realidad no les apoya.
En el referéndum para la Constitución europea, casi el 60% de los españoles se quedó en casa. Fue la participación más baja de toda la historia de la democracia. Y la tal Constitución se aprobó pese a que a los españoles nos la trajera floja.
¿Que te planteas votar en blanco? Nena, cuidado con la laca del cardado, que te está afectando a las neuronas. En España no se utiliza un sistema proporcional normal y lógico, en el que cada partido se lleva el tanto por ciento de escaños que ha conseguido en las urnas. En España utilizamos una complicada fórmula matemática, la ley D’Hondt, con una regla de salida básica: si no llegas al 3% de los votos, no entras en el juego (en Valencia, el 5%). Los votos en blanco, aunque no se le reparten a nadie, sí que hacen el saco de votos más grande, con lo que los porcentajes se hacen más pequeños. Así que votar en blanco hace más difícil a los partidos pequeños llegar a obtener escaños, o lo que es lo mismo, hace más fácil a los partidos mayoritarios obtenerlos.
Si tú y tantos como tú votáis, diversificaréis el voto. Y si diversificamos el voto, la ley D’Hondt se hará más difícil de aplicar y menos abusiva. El panorama posible ahora es el de repartir los escaños entre cinco partidos: PP, PSOE, IU, Equo y UPyD. Los tres últimos quedarían eliminados o no muy bien representados debido a la ley D’Hondt. PP y PSOE se repartirían el 70% de los votos restantes. Pero si tú y tantos como tú votan, esos dos partidos ya no lo tendrán tan fácil: favoreceríais que la representación en las cámaras autonómicas y los ayuntamientos fuera más equitativa, y el debate político no sé si más justo, pero desde luego sí más entretenido.
Te propongo que te informes. Hay otros partidos que ni siquiera conoces, cuyo programa no has leído. Vota, lo que sea, pero vota. Eso sí que sería enrollado y molón.