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viernes, 1 de mayo de 2015

¡¡¡LIBERTAAAAAAAAAD!!!

¿Cómo explicar la felicidad que me embarga? Clases terminadas, ejercicios corregidos, ensayos entregados y lecturas finiquitadas. Solo queda un examen que poner y corregir y tres clases con niños que dar (respirar, respirar, a pleno pulmón, creo que ya sabéis todos lo muchísimo que me gustan los niños, ¿a que sí?). Pero podríamos decir que soy libre. Libre y feliz. Libre, feliz y bicolor, porque tengo la marca del pantalón corto en las piernas que parece la Gran Barrera de Coral. Espero que iguale. Además, ahora tengo una amiga jubilada en la terraza, de estas que empiezan a hablarte y ya no hay manera de volver a tu libro, así que cuando baje a tomar el sol tendré tertulia asegurada (¡yo solo quiero leer!).
Bueno, lo importante es que el trabajo ha terminado y empieza la decadencia:


Y la libertad empieza a notarse en forma de ocio, como por ejemplo anoche, en que me metí a ver la actuación de fin de curso del grupo de teatro musical de la universidad (me invitó una de mis alumnas, y es tan adorable que no podría decir que nonunca). Ellas hacían de ellos y ellos de ellas en un popurrí de los números musicales más famosos de Broadway (titularon al espectáculo Broadway Backwards). Al principio no parecía prometer mucho, parecían un poco descoordinados, faltaba escenografía y el sonido flojeaba, pero después de los primeros números de travestismo la cosa mejoró mucho. Creo que me rompí una costilla de tanto reírme, estuvieron brutales. especialmente haciendo el Fabulous de High School Musical 2 (un tipo que podría ser del equipo de fútbol americano haciendo de Sharpay con una camisola rosa me conquistó) y ese último número del Cell Block Tango de Chicago porque, y esto es clave, eligieron conservar el vestuario original.
He visto cosas.

(Soy profesora, por Dios, no puedo ver estas cosas...)

Por otro lado, esta cantidad de tiempo libre hace que traiga loca a J, porque se me ocurren estupideces cada dos por tres y tengo que dejarlas salir. Es un estado natural, ya me conocéis: "Deberíamos irnos a Cancún", "Deberíamos comprarnos un barco"; "Deberíamos volar a Nueva Zelanda"... Esta es la consecuencia directa de pasar el rato hurgando en el twitter de Nina Dobrev y viendo sus viajes de ensueño a paraísos naturales que no son Asturias. Puñetas, quiero tener dinero. Claro que J tampoco ayuda, porque cuando pienso que me he purgado y ya no me queda nada más que decir... entonces me salta con un inesperado "Yo quiero ir a Bora Bora, busca fotos en Google" y el ciclo vuelve a empezar, porque yo no busco fotos, busco vuelos (es una cuestión de principios). Vamos a acabar más chaladas que el chavalín de Whiplash (es que la estoy viendo ahora y está claro que este muchacho no está bien):

(Esta soy yo intentando convencer a J de que nos vayamos a Cancún)

Entonces, como está claro que no nos vamos a ir a Bora Bora (porque está en la Polinesia Francesa, ninguna de nosotras habla francés y además los vuelos cuestan 2500 dólares), tenemos que buscarnos planes más asequibles. Ejemplo número 1: la Comic Con. Estoy totalmente preparada para ver a un montón de frikis disfrazados en el Convention Center y para respirar el mismo aire que Billie Piper y David Tennant, que muy cordialmente hará una parada y un panel provocando así crisis histéricas de decenas de fangirls. Planeo acosarle y robarle la ropa interior, os mantendré informados.

(Si es que son adorables, hay que quererlos)

También sucede algo very important mañana: ¡llega Mariño! Bueno, llega a Nueva York, pero está aquí al lado, como quien dice. Voy a tener que subirme a verle... si es que me obligan a hacer cada cosa... Quizás ese sea el momento de coger una bicicleta para recorrer Central Park, que siempre me quedo a medias viendo el parque. J y A se apuntarán, siempre se apuntan a todo, y me remito al sábado con el club de salsa al que me llevó A. J estaba trabajando duramente, pero vamos, que a las dos les va la marcha más que a un tonto un palo. Mañana saldremos de nuevo, claro, que hay que celebrar el fin de curso aunque sea con dos cervezas y mucho raje (nos encanta rajar). Sin embargo, no tengo mucho de lo que quejarme; la jefa me dijo ayer que últimamente me veía esplendorosa y eso es solo la punta del iceberg, así que dejaré que se purguen las otras dos, que han vivido estresadas últimamente:


Yo me estoy empezando a estresar ahora. Bueno, no a estresarme, a agitarme en general. tengo tantos planes y cosas que hacer este verano que más que vacaciones esto va a ser un trabajo diferente: Cádiz el 18, cuidar de las niñas, subir a Oviedo el 28, volver el 31, Granada el 5, volver el 7, cuidar de las niñas, ver a mi prima surfera, excursión a Tarifa el 19, volver a Philly el 23, buscar piso (que ya he empezado, pero parece misión imposible, amigos), mudarme, trabajar en la clínica de Derecho, irme otra vez a España el 16 de julio, a Asturias el 17, ver a todo el mundo, 10 días de vacaciones con la familia sabe Dios dónde, dos días en Potes con S y M (o eso me han vendido), seguir viendo gente y volver a Philly el 20 de agosto. Es mucho volar en muy poco tiempo.
A todo esto, tengo que sumarle dos cursos de verano online y empezar a preparar el GRE y las solicitudes de doctorado que echar en otoño.
Ya estoy cansada.


(Robb Stark me comprende)

Creo que con esto concluyo. En realidad, hace una semana que actualicé, no es como si tuviese mucho que contaros... Voy a ducharme y adecentarme como un ser humano, a limpiar mi leonera, que hace casi un mes que no la toco, y a ver mucho Embrujadas, porque no tengo vergüenza ni perdón. Juzgadme, me da igual, yo estoy de vacaciones y vosotros NO :)

Besos y abrazos para todos menos para los que les quitáis los pepinillos a las hamburguesas. No sabéis nada de la vida.

jueves, 26 de marzo de 2015

Las feministas son amigas, no comida.

Hoy un grupo de feministas me ha dado de cenar. No es que yo lo fuera pidiendo, es que han preparado una conferencia de Gender Studies (que es como decir que he ido a hablar de mujeres y hombres y viceversa con otros pringadillos como yo), Cr y yo hemos hecho nuestras ponencias y a cambio nos han dado pollo parmesano con verduras, tarta de chocolate, limonada y cupcakes de red velvet. A mí, me ha compensado el esfuerzo de hablar de literatura en inglés, he recuperado todas las calorías perdidas.

Lo que pasa es que cuando vas a estas cosas siempre hay alguien raro. Siempre. Si no lo identificas, probablemente seas tú. En este caso, Cr y yo fuimos testigos del más extraño video jamás creado para ocasión semejante. Yo me esperaba mujeres furiosas, reivindicación, "me gusta ser mujer" quizás algún desnudo integral que reivindique el potorro como icono posmoderno. Bueno, pues ha sido muy desconcertante y no quiero recordarlo, porque me arden los ojos. Solo diré que aquí son todos tan políticamente correctos que decirle que no a un jandicapado (handicapped para los que sois guays) parece el equivalente a quemar cachorritos en la hoguera. En fin...

Whatever...

Venga, que sí, que ya, que hacía eones que no actualizaba. ¿No os dais cuenta de que es la historia de siempre? Jodó, qué pesaditos.

El caso es que he pasado una etapa complicada, por so y por arre. El domingo por la mañana mi padre me llamó muy temprano para decirme que mi abuela había muerto. La mujer llevaba unos días bastante pachucha, pero parecía que se recuperaba bien y... Fue un día bastante duro en general y no es que los posteriores hayan sido fáciles, pero hacemos lo que podemos. Vosotros que aún estáis a tiempo, llamad a vuestros abuelos y probadles que os acordáis de ellos. Es solo un consejo.

También he tenido una buena noticia, la semana antes de esto me comunicaron que había quedado tercera (empatada) en el concurso de novela Contacto Latino de la Editorial Pukiyari, siendo la primera mujer en ser premiada. Me alegro por Mate y Jane, que fueron capaces de seducir a alguien con sus chaladuras de yonkis intergalácticos.

Como podéis comprobar, llevo unos días emocionalmente confusa por la mezcla de acontecimientos. El martes, por ejemplo, asistí a lo mejor que se ha hecho sobre un escenario jamás: Der bestrafte Brudermord, o lo que es lo mismo, una versión cómica de Hamlet hecha con marionetas. Vamos a ser sinceros: los americanos nos sacan años de ventaja, porque esto un europeo no lo habría hecho jamás. Hacía mucho tiempo que no disfrutaba algo tanto (pensad lo que queráis, pero reflexionad al respecto).

Confusión emocional.

Sea como fuere, mi mente preclara ahora mismo asimila solo dos cosas: una, que llegan mis 5 días de Pascua para gozar la semana que viene, y dos, que ya me puedo poner las pilas a hacer cosas, que hay que entregar ensayos finales y yo estoy aquí sentada en YouTube. Ah, no, son 3: me encantaría cobrar de una buena vez, que es lo que me da la vida generalmente (y para comer).

Eso sí, entre que cobro y no, mis alumnos me regalan grandes momentos. De ellos he aprendido que una tiene "una amiga corta" (que no baja), que los Reyes Católicos "conquistaron al último moro de Granada" (con sus dotes de seducción) y que los árabes "inventaron las zanahorias" (los fabricantes de zumos les deben tanto...). Es que son infinitos en su sabiduría...

Además, el día 9 me toca exponer cosas (naaaaaaazis, Peter) sobre Octavio Paz en poesía hispanoamericana y el 11 me toca ya hablar en otra conferencia. Mi tema elegido es DesEsseintes, mi mejor amigo de quinto de carrera y el único hombre capaz de sorprenderme, fascinarme y horrorizarme aleatoriamente pero de continuo a  partes iguales. Hola de nuevo, viejo amigo. Sara y María estarían tan orgullosas...

Si me vierais ahora mismo, en pijama y viendo monólogos de Eva Hache en el sofá, comprenderíais que mi nivel de actividad no es muy colaborativo con las causas. Yupi. Mierda.
Bueno, al menos ya le he puesto título a uno de los ensayos. Os daré una pista: es una frase de una canción de Karina (porque yo soy así, creativa y nostálgica)



De todas formas, olvidándonos de este futuro diabólico, si nos remontamos un poco más al pasado, puedo hablaros de la semana que Agapita pasó durmiendo en mi sofá. Fue muy emocionante: experimentamos las cuatro estaciones en ocho días, conocimos 3 ciudades y nos bebimos nuestro peso en alcohol. Fue divertido, pasamos una noche en Nueva York, durmiendo en un hotelazo de 5 estrellas que me ha hecho decidir dejar la literatura y casarme con un viejo millonario, porque yo ya no sé viajar de otra manera. Fuimos de compras a porrón, comimos mazo (sobre todo dulces, que ye lo guapu) y bitcheamos (es decir, que criticamos y nos quejamos de todo).

A y J flipaban en colores con Agapita (y ellas que pensaban que yo era especialita...), que es famosa por su proverbial encanto y dulzura, ¿cierto? Jé, claro. El viaje a Atlantic City y la moña del primer día en la zona histórica de Philly pasarán a la posteridad. También la tormenta de nieve que nos tuvo atrapadas en casa un día entero (y en que nadie, ni siquiera los chinos, querían traernos comida a casa), la narcolepsia galopante de Agapita o su dominancia a la hora de ponerme Gran Hermano Vip (ya os digo que he olvidado cómo multiplicar y ya no recuerdo cómo hablar alemán).  Fue lovely que te cagas, espero que ella lo haya disfrutado igual :)

Agapita en un gif.

Creo que voy a parar aquí. No voy a contaros que tengo un nuevo bolso amante rosa, que estoy enganchada a la serie sobre Isabel la Católica o que hacer listas sobre alergias para el programa de verano en Cádiz está sobrevalorado (sí, pavos, me voy a trabajar un mes en verano a Cádiz, por lo menos tendremos calorsito, mi amol). Tampoco voy a explicaros el diluvio que está cayendo, solo os pido que traigais vuestra pareja de animales, que el arca zarpa al amanecer.

Y, desde luego, no pienso transmitiros mi cabreo galopante por culpa de la gente. Por lo visto está muy de moda asumir que si te mienten jamás te enterarás. Es eso o que sudan pensando que les pillen, vamos. Lo que quiero decir con esto es que SI CONOZCO A ALGUIEN, HABLO CON ÉL/ELLA, así que no asumas que no me voy a enterar de las cosas. En este sitio, el que no corre vuela, pero estas cosas siempre salen a la luz. Me cabrea mucho que me oculten las cosas. Solo digo eso.

En fin, ya os hablo más cuando me dé la gana. O el mes que viene. Según caiga.
Besos para todos menos para los que coméis sin engordar, vosotros sois antinaturales y el karma volverá a por vosotros.

domingo, 15 de febrero de 2015

Love is in the aire

Hola, queridos. Cada vez más larga es la espera antes de que publique nueva entrada, lo sé, pero el ocio es poderoso, el trabajo es abundante y la vagancia es suprema.


Además, he de ser sincera: si actualizo hoy es porque ayer A y J me echaron en cara que hace mucho que no subo nada, y como hoy la máxima son -8º y no pienso salir de casa ni aunque venga Bradley Cooper a sacarme de paseo, pues aprovecho y escribo. Veamos cómo puedo poneros al día sin perder ningún detalle importante en el proceso...

Empezaré por la china que había acampado en mi sofá (este será el título de mi próxima novela). La tipa se ha quedado un mes. UN MES. Un mes de "Este fin de semana ya debería poder volver a mi casa", "Mi casera me ha dicho que unos días más", "El sofá está cogiendo la forma de mi culo"... Claro, chicos, ya llega un punto en que una pierde el zen. Resulta que la china estaba viviendo en una habitación en casa de la que también es su jefa, pero sin contrato para ninguna de las dos cosas (ni el trabajo ni el alquiler), lo que hace que, si la otra quiere echarla de su casa para remodelarla y convertirla en la mansión de los Sims, pueda hacerlo sin represalias. Y yo lo sentí mucho por toda la movida que es para ella, pero es que lo de vivir sin contrato es de idiota de manual. Así que después de que la tipa estuviese un mes apalancada en mi sofá, que parecía un hippy en Sol, tuve que ir a mi compañera de piso y marcarme un Ernesto Sevilla con ET: Tú amiga esta que lleva un mes apalancada en el sofá... ¿no se iba ya? Tanto "mi casa, teléfono"...
Bueno, conseguí que se fuera a darle la turra a otros, pero dos días después llego a casa y me la encuentro en la cocina con el portátil y haciendo llamadas de teléfono buscando un piso nuevo. Y yo digo... Mírala, mientras estuvo aquí acampada no movió un puto dedo por salir de mi casa, pero si la echo entonces se pone las pilas, ¿no? Esto es la leche...


(Bueno, lo de "whore" es excesivo, pero la idea es la misma)

Por otro lado... ¡terminé de echar becas, escribir artículos y llorar sobre una botella de vino! Ahora empiezo el proceso de escribir ensayos para clase, preparar presentaciones y buscar becas que solicitar para cuando acabe el máster. Para los de escritura creativa tengo que escribirles algo original e inédito de 20 páginas donde demuestre un gran talento para la escritura. Me gusta que ante todo no me presionen, piden más para un máster que para ganar el Planeta. No sé por qué, pero estas solicitudes sonaban mejor en mi cabeza. Más que nada porque me voy a dejar una cantidad de pasta, tiempo y esfuerzo en solicitar cosas que va a ser de traca. Cosas de la vida... ¿El lado bueno o silver lining? Que J y yo enloqueceremos juntas y compartiremos celdas contiguas en algún asylum.

Más cosas. Nuevos alumnos. Me gustan, son de nivel intermedio y sonríen como si me entendieran, lo que es encantador y más de lo que hacían los de introductorio. Tengo unos cuantos que saben mucho y otros pocos que están más perdidos que un pulpo en un garaje, pero por lo menos lo intentan. Y luego tengo dos o tres pasotas que van de sobrados y están a dos puntos sobre cien de suspender los exámenes. Son demasiado guays para estudiar, yo lo entiendo, a mí me pasaba, pero por lo menos disimulaba un poco para que el profesor no me cruzase. Tienen menos picardía... Pero no pasa nada, porque este semestre he decidido estar zen a tope, me va a dar igual poner una A que una F, a final de mes seguiré cobrando y en mayo seré libre y feliz, así que ante todo mucha calma. Eso sí, si me estropean el zen, me aseguraré de que tengan tantos deberes que deseen haber entrado a trabajar a McDonalds. Y ya :)


Otra cosa, mariposa: Ágave llega en dos semanas. Nos vamos a ir a Nueva York, nos vamos a convertir en súper ricas y famosas, a vivir una vida llena de glamour y a renegar de nuestro pasado de clase media. Luego tendremos una gran discusión, nos separaremos y entraremos en un periodo de decadencia, y dentro de 20 años anunciaremos nuestro reencuentro y volveremos a ser ricas y famosas. ¿Cómo lo veis?
Bueno, lo que sí es verdad es que viene y que nos vamos a la Gran Manzana, así que ya os contaré cuando nos detengan o lo que sea.


En el mientras, tengo otra historia para vosotros: el amor en los tiempos de whatsapp. Vamos, que love is in the aire. Hace una semana J, C, A y yo presenciamos una propuesta de matrimonio en el campus, todo muy americano, con la rodilla hincada en el suelo, lágrimas, un anillo, una vieja haciendo fotos... Yo, no lo puedo entender, ¿qué tiene de romántico que tu novio te saque de casa a menos tres grados para ir a dar el espectáculo en mitad de un parque? ¿Esto mismo no se lo podía haber preguntado los dos calentitos en casa, tomando leche con galletas y viendo King Kong en la tele? Yo creo que lo de proponer en público solo es una forma de asegurarte de que te digan que sí, porque a ver quién es la guapa que se niega con todo el mundo mirando. Cobardes.

Pero la cosa mejora, porque ayer, pese a que A, J y yo pasamos el día de compras, comiendo en fancy places y bebiendo cócteles antes de las cuatro de la tarde, fue San Valentín, y eso aquí es una cosa muy seria. Podías ver a hombres (porque siempre eran ellos) cargados de flores, globos, bombones, peluches y sabe Dios qué más por la calle. Evidentemente trataban de compensar algo, o no haría falta tanta parafernalia (botella de vino y a encamarse o potrarse, como dice A- todo el fin de semana, ¿a qué tanta tontería?).
En la universidad han hecho lo de los singing Valentines, que significa que el viernes, en mitad de clase, cuatro tíos con pajarita aparecieron y le cantaron una serenata a una de mis alumnas de parte de alguien que la adora. Con todos mirando. Y riendo, claro. Y con ella intentando mimetizarse con el entorno. Muy emocionante todo. Americanos...


Lo que sea, así son las cosas y así se las hemos contado. Seguro que se me están olvidando anécdotas, pero ya vendrán a recordármelas, tranquilos. Ahí os quedáis, que yo me voy a hacer sopa, ver una peli de Isabel Coixet y preparar clases para las dos semanas que quedan antes de las VACACIONES. Son un rayo de esperanza al final del túnel. También debería recoger la colada que tengo secando por toda la casa, más que nada por si viene algún extraño que no se encuentre mi sujetador colgando de ningún sitio...
En fin, besos para todos, un abrazo para los guapos, 50 sombras de Grey para los desesperados y nada para los que ayer mojasteis (os desprecio). Hasta la próxima.